30.8.11

KITCHEANDO...




En el verano pasamos con Euge una tarde caminando por Amsterdam. Charla va, charla viene me puso al tanto de hasta los detalles de la nieta de "Chiquita La Grande" y el político, tamaña chabacanería en el mundo del espetáculo!

Acá van unas instantáneas del lugar más "kitch" que encontramos (sin intención) para hacer una paradita refrescante. Entre otras, de los más bizarro y divertido fueron la pareja para torta de novios gay y el poster Paksa, que me recordó a el paisaje de bosque full print en la cocina de La Tía Cecilia...De hecho el lugar tiene por nombre "Las Tortas de mi tía". Pero la tía Cecilia no era pastelera sino costurera, o mejor, Modista. Siempre con cuatro o cinco alfileres apretados entre los labios; Creo que esto llegó a modificar la expresión de su rostro. Un recuerdo a la tía Cesos, como apodamos con mi hermana...











26.8.11

¡LLEGARON LOS 30!





Hoy cumplo 30 años.

Hace 30 años mamá estaba en la clínica Santa Isabel. Nacía Andrea Virginia. Para todos (menos para Lopez el dentista) Virginia. Virginia de Virgo.

Yo digo que los 30 son un tercio de la vida y habrá quienes renieguen o quienes oscurezcan el panorama diciendo que tal vez sea la mitad.

Eve, la señora de nombre capicúa del "2º 6" de la calle Oro, me dijo una vez que a los 30 una mujer ha decidido de que manera quiere lucir su pelo. Cuál y cómo es el peinado que le asienta. Yo he decidido llevar el pelo largo, pero aún en Holanda, no he encontrado la peluquería.

Mariela la amiga de Paulita, la chica de la tienda de ropa, dijo que los 30 eran los "segundos 15". En mis quince yo quería disfrazarme y usar sombreros. Hoy quiero usar sombreros pero prefiero no parecer disfrazada.

Treinta es la velocidad máxima en el pueblo en que vivo y la mitad de la máxima de la ciudad de la cual vengo.

"Treinta días trae Noviembre con Abril, Junio y Septiembre". Este verso es legado de mi madre. Aprendí a memorizarlo al igual que: "Sarmiento niño, Sarmiento anciano. A los pequeños tendió su mano. Tanto los quiso y los amó que de su vida lo mejor dio". Unos años más tarde, del mismo autor, aprendí "La letra con sangre entra".

Treinta años cumplieron alguna vez, un veintiseis de agosto, Julio Cortázar y Teresa de Calcuta.

30 pirulos. 30 tirones de oreja. 30 cm cúbicos (ni 25 ni 50). 30 minutos, es media hora. 30 en la clase. 30 de vuelto. El 30 se vence. ¡30 son buenas!.




***


CRóNICA DEL 26 DE AGOSTO DE 2011



-. AMANECER .-


¡Desayuno en la cama!. Y después preparándonos para salir...


-. MAñANA .-

Lectura de mails. En ese momento hice esta nueva entrada en el blog y escribí:

Estoy felicisima con los mensaje y regalos que voy recibiendo!. ¡Gracias a todos por acordarse! Acá voy subiendo lo que va llegando...




Collage de Augusto y Luciana



Video de Barbi y las chicas del cole

Tarjeta de Mamá



-. CERCA DEL MEDIO DíA .-

En bici para la estación, cada uno a su actividad. Simón al trabajo y yo a Amsterdam, donde me encontré con una amiga de Buenos Aires que está de visita.


-. TARDE .-

Con Anita hablando sin parar y paseando por la ciudad. En un recorrido exclusivo para quienes nos gusta dibujar...



- . NOCHE .-

Cena con Simón y Anita en un restaurante de comida típica Holandesa. Con torta y velita allí pedí mis 3 deseos junto a una falsa "Ronda de Noche" de Rembrandt. Lo mejor de la pintura era la representación de la dama que hay en la obra, en el caso de esta pintura la cara no era de una pequeña mujer sino mas bien de un enano travesti.


Falso - Verdadero




A la vuelta, en el tren, revisé nuevamente el correo.

Y escribí:

En el día de hoy también recibí palabras hermosas que me llegaron por mail, por video, correo, facebook y teléfono. ¡Gracias a todos! Los sentí muy cerca y me sentí muy querida y mimada por mi familia, mis amigas y mi amorcito, quién me sorprendió con desayuno, palabras llenas de amor, besos y regalos. Los amo y los quiero siempre conmigo. Gracias por estar presentes. Vir.

Espero que hayan disfrutado de la crónica. El día fue hermoso.Pasé un lindo comienzo de 30, acompañada del buen augurio de todos ustedes. ¡Salud!



24.8.11

WAGENINGEN, CUENTOS, BICIS, DIQUES Y MOLINOS





Los miércoles es el día de Wageningen, pequeña Ciudad Universitaria. Según las cifras, el 20% de la población del lugar trabaja en la Universidad. Simón sostiene que en esta ciudad la gente es más inteligente. Cada miércoles yo también trabajo en Wageningen, haciendo compras e investigando sobre diferentes temas en la amplia biblioteca, también traigo conmigo la computadora y un cuaderno. Es el día en que mejor aprovecho para escribir en el blog.



Mi rutina aqui comienza aproximadamente a las nueve de la mañana, despidiendo a Sim en la playa de estacionamiento de las oficinas del municipio local. Desde allí la primer parada es "El Action". Action es una cadena alemana de almacenes de ramos generales. En las góndolas se puede encontrar desde shampoo hasta una rueda de bicicleta. Yo soy bastante habitué de Action, no solo porque los precios no tienen competencia sino porque cualquier detalle que falte en la casa se puede encontrar allí: trapos de cocina, pintura e incluso herramientas para el bricollage. Después de la pasadita por ahí me vengo a Hema, Hema es algo así cómo Action pero de origen Holandés e infinitamente más agradable, colorido y amigable. También me hice fan de Hema, al igual que todos los holandeses, el rubro ropa es más amplio y la parte de niños y cocina es sencillamente una debilidad. Este "almacen" tiene una promo de un super desayuno por tan solo €1, Café con leche + Croissant + Sandwich de huevo con panceta. La promo corre de 9:30 a 10, solo media hora. Como siempre son miércoles cuando vengo a Hema ya conozco a los grupos que vienen con euro en mano; Están los cuatro orientales que siempre toman la mesa de la esquina, la mujer en carro eléctrico con peluches colgantes, el grupo de mujeres Nicaraguenses que hablan sin parar, los viejos que después de terminar su desayuno observan a la gente y otros que están de paso. Con los habitué casi que hasta podríamos saludarnos. Jose, mi amiga del colegio y su pareja Cheba, estuvieron paseando por Holanda hace unos meses y tomar este desayuno era casi tan importante como ver lo más típico del país, por un euro tiraron hasta la tarde (mi nuevo descubrimiento: el huevo llena).


Con Jose y Cheba paseamos mucho en bici, al punto de tener dolor múscular. Ya tengo un recorrido tipo tour armado: todo al aire libre, pedaleando y con almuerzo, quesos de la feria y/o heladito incluido. Si bien quienes visitan esperan con ansiedad el momento de pisar Amsterdam, pienso que recorrer parte de la provincia de Utrecht es viajar al corazón del país, no solo porque está geograficamente en el centro sino también por aquello que puede encontrarse ahí. Es la provincia verde de Holanda abundan campos, animales, castillos, flores, puentes, agua, molinos, diques, rios y amplios canales. Con Miguel, mi amigo de la facultad, y su mujer Laura también hicimos este recorrido en un día de sol radiante, quedaron fascinados por la belleza del lugar. El mismo paseo lo repetimos con Magui y Mariana, dos amigas del últmo trabajo que tuve en Buenos Aires. Una de las partes del camino que más me gusta es en el regreso, cuando de los árboles se ve a contraluz caer el polen al camino. Es un tramo de bosque tupido en donde los rayos del sol se filtran entre las copas. En general la vueta es al atardecer, con la luz, el cansancio y la alegria de haber pasado una buena jornada. Al llegar a casa se somete a los visitantes a subir a la torre del bosque para apreciar el paisaje natural... cuesta esfuerzo pero después se disfruta.

Mi recorrido en Wageningen continúa en el Emaus, la tienda de segunda mano. Ahí hago una miradita. A veces encuentro algún juego de mesa antiguo o unas macetas de cerámica o lámparas de techo a €2...depende el día hay cosas buenas o no. Hoy compré un puzzle de 1500 piezas con la famosa "Ronda de noche" de Rembrandt. Tal vez sea un buen entretenimiento para las tardes de invierno.

De a poco está llegando el otoño, en la calle unas pequeñas hojitas empezaron a caer y el período de lluvias se aproxima. La luz del atardecer también está cambiando y ya no oscurece a las diez y media de la noche sino más bien cerca de las nueve. El verano se está yendo y nosotros estamos terminando de plantar flores en el jardín. En Wageningen también hay un mercado, por donde paso después del Emaus y a veces compro ahí plantas. La semana pasada me llevé para casa dos Orquideas y unas lavandas. La orquidea es una flor muy común aquí ¡y sus colores son muy hermosos!.

Después del mercado en general nos encontramos un ratito con Simón y comemos algo al paso. Luego me vengo para la biblioteca y paso la tarde haciendo variadas actividades, ¡hasta leer algunos libros para niños en holandés!.

Hoy también es miércoles. Parece que va a llover. En dos días cumplo 30 años. Atrás mio unos niños juegan, una madre lee a su hijo un cuento, unas nenas buscan revistas en las estanterías y mucha gente pasa en bici por la calle. Me voy a por un café...



16.8.11

KONNININEDAG! (DIA DE LA REINA)




Pocas fiestas populares he visto tan popular como lo es el Día de la Reina en Holanda. La tradición cuenta que la celebración tiene su origen en el aniversario de nacimiento de la difunta Reina Juliana y que Beatriz (la reina actual, nuera de Maxima) quizo que la misma fecha así continuara. El caso es que cada víspera y cada 30 de abril Holanda hace un parentesis y el país entero sale a festejar, feriado Nacional. Me contaron que el aniversario de la independencia de los alemanes es la fiesta del país pero que el Día de la Reina es la fiesta del pueblo. Y así lo creo.
Lo curioso del festejo es el concepto principal de "Mercado abierto". Ese día todos los que estuvieron guardando objetos para vender o que estuvieron haciendo en casa alguna artesanía, tienen la posibilidad de salir a ofrecerlo (a bajo costo) por calles y parques, claro está, libre de impuestos. Podría decirse que cada 30 de abril el mercado a cielo abierto más grande de el mundo "abre sus puertas" y no solo eso sino que todos los ciudadanos tienen la implícita obligación de vestir alguna prenda u objeto de color Naranja.
No es únicamente el hecho de vender o el naranja lo que acompaña el evento, sino también la fiesta que se arma. Los municipios montan escenarios y carpas en donde Djs locales como pueden ser Tiesto o Armin van Buuren hacen sacar fuego de las pistas a un público danzante eufórico y sumergido en una fiesta interminable. Algunos con balcón a la calle también se animan con la música y no es raro ver Djs amateurs con sus equipos caseros en cada esquina. Cabe imaginarse lo bizarro que viene de la mano con este tipo de eventos, y por ejemplo, entre las cosas que se ofrecen a la venta también puede encontrarse un perro peludo (real) en una canasto y un cartel que indica "a 25 centavos la caricia", o también se pueden comprar huevos y arrojarlos al "blanco" o alguien pide 50 centavos por hacer pis en un árbol.
Entre papas fritas, cerveza, panchos y panqueques se va pasando el día y más vale visitar Amsterdam con zapatos cerrados porque así cómo se come se bebe. Sobre las veredas y alrededor de los contenedores se van juntando pilas de vasos, latas, botellas, sombreros naranjas rotos, globos pinchados, banderines que se soltaron de un extremo y guirnaldas extra large. Largas filas de gente cubren el centro de la ciudad y a veces a juntar paciencia y a no desesperar, no apto para claustrofóbicos, porque el paso se pone lento y esto está más lleno que Retiro el jueves santo.
Entre locales y visitantes hay muchas parejas que hacen la "holando-argentina" (cómo las vacas). Empezando por nuestra paisana Máxima. Acá quieren mucho a Máxima, algunas personas un poco me miran cómo si en mi interior guardara algo de la magia de la princesa... casi que por ser argentina tengo algo de lo bueno de Máxima...Estoy haciendo un curso de holandés y en una de las clases había que decir varias características de tu gente, yo dije, entre otras cosas, que el argentino es "arrogante" (lo es, el porteño más) y la profesora me dijo "Ah, pero Máxima no es así"... El pueblo siente admiración por la princesa que, según dicen, salvó al príncipe de un naufragio de bobones...
Feliz día de la Reina y de las Princesas, y acá van unas instantáneas del KONNININEDAG 2011.












En el cartel amarillo dice: "Orden de la Policía". Tapando con papel blanco dice: "Aqui haga pis. €0.50". El resultado: "Orden de la Policía, aqui haga pis por €0.50"




15.8.11

CANCIONES PARA DORMIR A UN NIñO





Mi hermana Luciana, junto a su familia, aterrizó en Holanda para pasar con nosotros unos días y conocer el lugar. Aunque el invierno todavía estaba presente, tuvimos oportunidad de recorrer algunos de los puntos turísticos de la zona, y en Amsterdam poner a Augusto adentro de un Klompen* gigante.

Al llegar, subimos al auto (prestado) y en el camino me sorprendió que Luciana supiera, con detalle, cada una de las canciones de "El Reino del revés". Quizá este momento haya sido para mi el recuerdo más profundo que me quedó de la visita. Asimismo ver a las familias juntas: Simón, mis cuñados, hermana y sobrinos pasando un día en el bosque.

Un tiempo después, el foro de Ilustradores Argentinos llamó a participación para un homenaje a Maria Elena Walsh. Elegí Canción Para Bañar la Luna porque fue con esa música que Augusto esa mañana dejó de llorar y empezó a sonreír.

Gracias a la gestión y la buena voluntad de colaboradores con la causa, la ilustración llegó a manos de El foro y así pudo formar parte de la muestra colectiva en la Feria del libro Infantil y Juvenil 2011 en Buenos Aires.





* Sueco de madera holandés




CARNAVAL DE VENECIA



Llegamos a Venecia en el comienzo del famoso carnaval. Desde temprano recorrimos calles y puentes, y puentes, y puentes... Subiendo y bajando y luego de alguna pausa para el obligado Panini con expreso el espectáculo finalmente llegó a nosotros.
Alrededor de las 15 hs, y nadie sabe ni quiénes ni desde dónde, comenzaron a hacerse en las calles diferentes grupos de enmascarados vestidos con trajes estilo siglo XVIII. Cada pocos metros, los personajes, detienen su recorrido posando para las fotos, y con el dedo índice flexionado y haciendo un movimiento de muñeca (hacian adelante- hacia atrás) invitan a nosotros, los turistas, a posar junto a ellos. En el mismo momento, con agua en la boca, un ansioso y apresurado amigo o familiar intenta registrar el momento en alguna tarjeta de memoria intentando que en la foto no aparezca otro turista, o un resto de mochila o una campera rompeviento de color estridente. La fantasía comienza a acrecentarse en la medida que hacen su llegada nuevos grupos de enmascarados: niñas escoltadas por padres vestidos de civil (serios, dándo indicaciones y acompañando el andar de sus hijas con los brazos arqueados alrededor de los vestidos), Burgueses, Burguesas, Princesas y Bufones se hacen lugar entre otros.



Así, uno va presenciando el sueño de Venecia, creyendo que aquello es moneda corriente del lugar. Tal como si hubieramos sorprendido a la ciudad en su cotidiano. Con nuestros lentes buscamos registrar los blancos y negros, los púrpuras, los azules y naranjas, las plumas, los sombreros, las lágrimas de cristal, la purpurina multicolor, los reflejos de arco iris, el terciopelo, la expresión melancólica que esconde la máscara de carnaval.



Así yo iba mirando y haciendo auto-focus, hasta que pensé en los pies... Y ahí las vi. Coronando un traje de Pierrot. Bajo tules de colores grises, ahí estaban las "Skipis" o "Crocs". Los horribles suecos de goma. Súbitamente ya no me encontraba en el 1700 sino en el 2011 y yo era una turista escribiendo una página de Lonely Planet. El impacto del hecho fue tal como ver a un Mickey Mouse sin guantes o, en la infancia, notar que en la boca del Hombre Araña del trencito de Miramar no había dientes. Ahí me encontraba ante el rastro humano, bizarro y decadente de la fiesta. La sorpresa (cuasi shock) fue suficiente como para tomar un descanso y dar lugar a los "colegas" que desde más atrás intentaban llegar al retrato.


Ya entrada la tarde la ciudad entera estaba vestida de Carnaval. Pero dejemos el imaginario de tres siglos atrás sólo para los disfraces pagados por el municipio. Ahora concentrémosnos en los visitantes que salen del hotel en trajes de Cuasimodo, Hombres-Mariposa, Tele-Tubby, con Pelucas de colores, Galeras, sombreros mexicanos o lo más pueriles sólo con algún antifaz comprado de emergencia en los puestos callejeros.





Un poco de Carnaval, y de fiesta popular al estilo Italiano. Alguien diría, con lujo y bulgaridad...



27.5.11

...

Pronto se viene un cuento. Tengo que tipearlo.

Vuelvan en unos días. Siempre es lindo y hace bien verlos por acá.

Nomás voy tirando unas achuras a la parrilla...








7.4.11

LAS REDES DE MARTA



Ante la escasa probabilidad de conseguir ver películas en castellano (y muchos menos traducidas al español), algunas veces acudimos a internet y en baja resolución disfrutamos de un filme. Así conocimos a Marta.

Una noche de luna llena (que recuerdo que estaba llena porque la veiamos desde la ventana) elegimos, en formato pixelado, una película Iraki. Ver cine vía internet es un claro ejemplo para explicar y entender el concepto "Pixelado": poner "Play", y a eso que se ve mal o raro se lo llama "Pixelado"; Las imágenes o foto(gramas) parecen no tener profundidad. Deduzco que la palabra megapixel y/o la pregunta ¿cuántos pixéles tiene tu cámara? ya forma parte del vocabulario cuasi cotidiano. No queremos quedarnos atrás con nuestros megapixéles, mucho menos en una reunión social, en los primeros años de la criatura o en un viaje de turismo.

Volviendo a esa noche; La película Iraki se llamaba "Buscando a Ellis" (o algo así), pero aquello que viene a cuento no es el filme en sí (en unos meses, olvidable) sino la sorpresa que devino de verlo. Cuando los créditos, la información adicional y el logo de Kodak desaparecieron por el lado superior del cuadrante de el monitor y este se volvió de un color negro arratonado (que rapidamente se redujo el centro de una ordinaria pantalla de Web Site para ver pelícuals gratuitas), aparecieron no solo publicidades con trucos visuales sino también los comentarios de quienes habían visto la película (y tenían o querían decir algo al respecto). Y ahí estaba, una pequeña foto de 50x50 pixeles; El rostro y los hombros de una mujer (de una Señora), con su pelo color ceniza y una amplia sonrrisa. El texto decía: "Ayer vi Buscando a Ellis. Me gustó mucho". Solo eso, corto, conciso. Esa señora ayer (o algún día pasado) había visto la película, pero lo sorpresivo era que el comentario había sido enviado al Website "vía Twitter". Marta Pereira ve películas por internet y manda su punto de vista o su simple opinión vía Twitter, es decir, Twitea. Con dulces risas resonando en la habitación, abrazamos a Marta y la felicitamos por estar ayornada, por ser contemporánea a su época.

A la derecha del monitor había una ilustración pintada esa tarde. Simón bautizó al personaje con el nombre de nuestra amiga. Y he aquí a Marta. Fuera de casa. Fuera de redes virtuales. Con la red de la compra sostenida por su antebrazo. Inserta en una sociedad donde Marta cree que los amigos se cuentan con los dedos de una mano, donde no tiene 152 (más tres esperando que acepte su amistad). Donde visita a su mamá dos o tres veces por semana. En el mundo donde sus hijos van a la Universidad o, tal vez, ya sean profesionales. Sonrrojada, Marta no está en Marte. No es tan flaca ni tan linda ni su pelo es tan brillante como quisiera que fuera. Ya no se siente tan joven como lo era en aquellas fotos que le gusta que vean. Ya sabe que la felicidad son momentos y que la vida pasa rápido. Hace tiempo que entendió que no puede cambiar el mundo, sabe que está dispuesta a dar y que espera recibir.

Marta saluda y pide al verdulero una opiníon, quizá, tal vez, un consejo.

Marta espera, elige y compra.






30.3.11

VISITA DE AMISTAD



La primer visita que recibimos en casa fue la de Emilia. Amiga de antaño. De esas que conociste en los momentos más difíciles (pelo graso, acné, indiferencias del sexo opuesto) y también en los más divertidos y/o despreocupados (fines de semana de sol y pileta, pijamas party, cartas, pequeños dramas, grandes reconciliaciones, medias lunas y cafés con leche). La vida (y un pasaje de tren) nos juntó de este lado del charco para reencontrarnos en la estación de Utrecht. No veía a Emi desde algún cumpleaños en Capital, alrededor de alguna mesa, recordando anécdotas con vaso de coca o cerveza, papas fritas y sanguches de miga. Lo cierto es que el acercamiento ya venía queriendo darse antes de la partida de mi amiga a Paris; La mudanza post casamiento la habían llevado a vivir a unas pocas cuadras de casa (cuadras del botánico, bien largas, por cierto).

Bajo el cartel con letras giratorias cité el encuentro. El tren llegaría a las 14.30, y yo a las 14.32, asique Emi ya me esperaba ahí para darme un abrazo. Recorrimos Utrecht sin parar (de hablar), tomamos café, nos dirigimos a la gente en inglés, yo intenté dar una respuesta (canchera) en holandés y almorzamos un problema (para el día siguiente).

Existe actualmente en Utrecht un italiano que suponemos es millonario. Se llama Mario y es el inventor de los famosos "Broodtje Mario" (Panes Mario). Los panes de Mario son muy ricos: tibios o frios, con un salame especial, un buen queso, zanahoria, cebolllitas (tipo picle) y un ají (optativo). Mario comenzó el emprendimiento no sabemos bien donde (ni tampoco sabemos quién es Mario), pero hoy en día tiene dos puestos con toldo (a rayas rojas y blancas) en el canal principal de la ciudad. Abre a las 10, cierra a las 18. La especialidad son lo "Broodtjes" pero también, bajo el cristal, se exhiben pizzas y calzonnes, los benditos calzonne. Compartimos con Emi un calzón, porque somos amigas y podemos hacerlo. Mitad y mitad ahí estaba, no recuerdo con cual bebida lo acompañamos. El día prosiguió, nos perdimos en Utrecht, cenamos juntos con Simón y volvimos a casa, esquivando el hielo para no caernos.

Amanecimos y con nosotras la noticia. Ese calzón, ese calzón algo tenía...¿se puede decir que era un calzón sucio? tal vez...de alguna manera...Los médicos lo llaman virus del aire, yo lo llamo como me enseñaron desde pequeña, junto con otras palabras como Mamá, Papá, Gua-Guau y Pipi.

Resuelto el asunto y atravesado el episodio volvimos a lo nuestro, esta vez: té, galletitas de agua, y a charlar (ahora si, a calzón quitado) y a pasear lo que se pueda por el bosque, que por suerte es abierto y libre.

Antes de la partida comimos unos panqueques típicos holandeses, no nos ibamos a negar. El restaurante de panqueques está en un lugar cercano a casa que tiene una decoración muy particular, un poco de película. A mi me pareció estar en un cuento de esos que en cualquier momento entra un duende y un leñador. Tenía muchas ganas de visitar ese sitio, siempre pasaba con la bici. Y ahí estabamos, recomponiéndonos con los Pannekoek.

Nos despedimos con un "Hasta la próxima" y la próxima ya la vivimos, pero ese es otro capitulo, que pronto les estaré contando...¡Salú! Y recuerden este consejo italiano: "È meglio non condividi il calzonne".





NOCHE DE LUJO



En un gesto de generosa amistad, extranjeros amigos de Simón, nos donaron una noche de hotel. Según la promo, una suite de lujo. Con alegría y sincero entusiasmo agradecimos la invitación y marchamos a pasar el fin de semana en la provincia de Friesland, bien arriba, en el borde del país, a pasitos del Mar del Norte.

Tras anunciarnos con total impunidad bajo nombres polaco e irakí (ella polaca, él árabe), y luego de comernos los chocolates con forma de ranita durante la espera, fuimos guiados hasta la habitación. En la última planta del hotel coronando un pasillo sigzagueante allí estaba nuestra suite, la 22. Como dos locos patitos nos sumergimos en nuestro nuevo espacio, sedientos por encontrarnos con un juego de living, un plasma 30 pulgadas, una king size, el desayuno incluído y en cualquier momento, un pollo tocando la puerta, saludando desde la bandeja. Pero, a diferencia de el sueño de las cinco estrellas, y de la connotación subyacente a la terminología hotelera que guarda la combinación "De+Lujo", ante nuestro ojos se hacía presente una modesta habitación, con una tele (normalita) sin control remoto, dos camitas juntitas de plaza y un poquito más, dos sillones (yo ahí no me siento), un frigobar desenchufado y en una mesa, una pequeña despensa con su lista de precios adjunta. Acompañando el cuadro, nada más curioso que la extraña gran perilla para encender y apagar la calefacción central del hotel (conjeturamos esta posibilidad tras una libre asociación entre la rosca y una extraña puerta que sólo Dios sabe de cual espacio nos separa, tal vez la caldera). Según la historia el actual hotel fue un antiguo palacio de la ciudad de Leewaren. Se accede al interior de la construcción luego de caminar cincuenta pasos por una alfombra roja. Desde la ventana de la habitación se puede ver una antigua plaza y las oficinas de la municipalidad que tienen una torre con campanario (electrónico), a cada hora una melodía disonante advierte que en 60 minutos otra melodía disonante taerá consigo una nueva hora.

Si bien la suite no es una suite sino más bien una habitación bonita, una noche de hotel siempre es placentera, pese a que por si mismo uno deba subir las valijas y salir de la cama para cambiar el canal de la TV.

El desayuno lo tomamo en el hotel, comprando lo necesario. De haber tenido ganas de otro café, podríamos haber vuelto al super para otra compra y tomado allí un buen expreso. En todos los supermercados hay máquina de café y agua caliente, como parte del servicio. Simón dice que es cosa de "sin techo" o de viejos (como usar espejito retrovisor en la bici) pero a mi me encanta sacar el vacito, apretar el botón y ahí si, tranqui, elegir el papel higiénico que convenga comprar, si los seis rollos de 10 metros o los cuatro de 15.



Paseando por Leeuwarden también encontramos reminicencias Art Nouveau, en las molduras de los edificios y en sus ventanas, también antiguos carteles publicitarios pintados a mano en las medianeras. Aprovechando los días en el norte paseamos por Groningen, ciudad Universitaria, muy cercana a la frontera con Alemania. Groningen parece otro país, al menos en mi imaginario, tiene mayores vestigios de País Nórdico que las otras partes de Holanda que voy conociendo. Allí visitamos una antigua imprenta y una exposición de Fiep Westendrop, ilustradora holandesa, prácticamente un emblema nacional, junto con las stroopwafels y los famosos zuecos de madera conocidos como "Klompen". Mi par de Klompen todavía no lo tengo, pero crean o no, aqui cada uno tiene sus zuecos, bien útiles para trabajar en el jardín: no entra tierra, protegen el pie y no dan calor. Algunos salen de la casa en zuecos y así como vienen montan la bici, con zapatón y todo. De las stoopwafels puedo contarles que son unas galletas redondas, una mezcla entre waffle y panqueque, relleno con miel o caramelo, comes una y todo bien, como tres y te arrepentís. Se consiguen en todos los supermercados y en los mercados ambulantes las venden calientes, recién hechas y envueltas en papel de cuadraditos blancos y rojos. Yo me quedo con el papel, ando juntando todos antes de que lleguen a mancharse, a veces pido uno de más "alstublieft" (por favor), y bueno, me lo dan, a nadie se le niega una bolsita más. Los papeles que colecciono envuelven las frutas, los quesos, las galletas, el pan, las papas fritas y de Italia traje un envoltorio de porción de pizza. Así vengo recolectando, tengo un payaso haciendo malavares con frutas, una pizza con ojos y boca, una palmera con tomates, una vaguette con la torre Eiffel y el logo de "Le Figaro"...todo mezclado, el tema está en mostrar el producto y algunas de sus posibles adjetivaciones: divertido, fresco, urbano. Los quesos, ya, más dificil, con ratón no pueden estar, entonces, ¿que le anexan?, la bandera. Hormas y hormas de queso con banderas holandesas ilustran los envoltorios en los mercados.



Entiendo con estos papeles que algo se mantiene de la tradición, algo que me recuerda al almacén, el almacén de Amanda, cuando bajaban la lata de boca de dama y con bolsa cubriendo mano derecha y bolsa abierta en mano izquierda completaban los 250 gramos de galletitas, con algunas más de yapa. O cuando Sergio, el de la granja de Morelos armaba la docena de huevos: primero tres y vuelta de papel, después tres más y así hasta completar los cuatro grupos de tres (la docena, ¿soy clara, se entiende?). Los supermercados han cubierto el terreno, y hasta han inventado líneas de productos emulando lo Hecho en casa; Aquí todavía sobreviven los mercados, un día por semana en cada pueblo, algunos puestos venden alimentos, flores, semillas, otros ropas, otros algo de electrónica y otros productos de limpieza. También están los vietnamitas que venden las famosas empanaditas Loempias (tipo empanadita china) y los que frien el pescado (el del local de tortas le tiene hecha una denuncia). Nosotros por nuestra parte estamos aprovechando el advenimiento de la primavera para armar la huerta, ayer planté las semillas, un poco pronto porque todavía está menos 0º por la noche, así es, al frío le gusta quedarse en Holanda, un solo día de sol para mostrar con orgullo los brazos blancos saliendo de la musculosa...Bardo tiene una "amiga", lo viene a buscar cada día y juegan afuera hasta que él pide de entrar para comer y subir a dormir la siesta. Ella lo espera...comportamiento animal, ¿que más decirles?...¡Hasta la próxima!.


Representación de antiguo "motor" para barcos

Antigua página de periódico (¡incunable!)


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